sábado, 23 de enero de 2010

3º Que conchos pasa aquí?!

Me quedé petrificada, la respiracion se me aceleró y fui in capaz de volverme.
Se oyó un golpe sordo y un grito de dolor, parecia Alberto.
El terror se apoderó de mi y grite su nombre pero no hubo respuesta.
Lo volvi a gritar y se oyó una risa.

-Claire, vete! coorree todo lo que puedas y escapa! RAPIDO- Me gritó el.


Me giré y le busqué en la sombra. Allí lo encontre, pero, no podía ser el. Llevaba una ropa estraña, tenía el pelo alborotado y juraría que mas rubio y largo y sus ojos brillaban con una luz rara. Se me fué el aire de los pulmones, parecía tan ''niño'' con ese rostro de preocupacion, y al mismo tiempo me daba tanto temor.

-VETE!-Gritó de nuevo, y algo en mi me obligó a correr. Pero cuando empezé, algo me agarró del cuello y no solo me detuvo sino que tambien me dejó sin respiracion. Desesperada y aturdida, grité todo lo que pude. Y entonces una luz azul me cegó. No supe de donde provenia, pero me sentí mas tranquila. Respieré ondo esperando la paz. Y entonces una voz habló, sonó muy seria, pero aun así la reconocí.

-Vaya, prometes protegerla y así os encuentro. -Dijo la nueva voz, la voz de mi mejor amigo. La voz de Manu.

-Si me ayudas como qué mejor.-Replicó Alberto.

-Vale, vale, si lo pides por favor. - Se chuleó Manu.

- ¿¡Dejaras que muera!?-Le gritó Alberto.

-Ya voy ''hermanito''.- Y entonces se oyó un estruendo y un grito de dolor.

Lo que me agarraba con fuerza me soltó y caí al suelo de bruces, el caso es,, que lo último que recuerdo de ese momento es dos rostros mirandome con preocupacion y unas voces que se alejaban....

despues solo hubo OSCURIDAD.

Entré en uno de esos sueños que te torturan con preguntas sin respuesta y con una soledad inmensa.

Desperté en una cama, aturdida y sin saber donde me ayaba. Eraa un lugaar muy raroo, las paredes y el suelo parecian antiguos, pero la decoracion no era tan ''anticuada''. Me levante y miré a mi alrededor. Vi una foto, una foto muy rara. En ella
aparecían dos niños pequeños, uno rubio y otro moreno., pero los dos de una belleza increible. Entonces me fijé, su parecido era enorme y me paré a pensar en lo ultimo que había dicho Manu. ''Hermanito''. Tres imagenes se agolparon en mi cabeza: Manu enfadado por que creia que a mí me gustaba Aberto, un calendario con dos cumpleaños apuntados y las ultima sin sentido, la mirada de Manu al ver a Alberto el otro día.

¿Podia ser? ¿Acaso eran ... hermanos... gemelos? No podía ser, porque no me lo iba a decir entonces Manu, porque no lo había comentado su madre.... Estaba claro.... no querían que nadie lo supiera.

Unas voces llegaron a mis oídos, al principio en un susurro y al acercarme a una de las paredes se oyeron mas fuertes.

- Vuestro deber era proteger a Dehrissa y Drake ha estado a punto de matarla

-Ella no se llama Dehrissa, su nombre es Claire!

-No me repliques Alect!-Grito una voz femenina enfadada.

-No me llames así mamá! Mi nombre es Manu!-Grito una voz completamente familiar.

-Hijo, ese es tu nombre humano. Tu nombre de... bueno... ya sabes.... es Alect, el de tu hermano es Demon. Podrias intentar aceptarlo como e´l.-Le replicó su madre.

-El no es mi hermano.-Dijo alguien que no había hablado hasta el momento.

Me encogí al oir esa fría voz y me arrimé a la pared hasta descubrir que era la voz de Alberto. Se oyeron unos pasos y corrí hasta la cama. Entonces la puerta se abrío y se vió una sombra. Tube miedo, eh inconscientemente, comencé a temblar lebemente.

-Claire, estas bien tía?- Dijo Manu preocupado. Espero que no notara mi alivio al oirlo a él.

-Bueno, un poco confusa, que demonios a pasado?- Le pregunté aturdida.

El pareció angustiado ante esa pregunta, y dijo:

-Es.. dificil... No te lo vas a creer.- Dijo con una media sonrisa.

Fué interrumpido por una voz gritando algo en un estraño idioma.

-Ο γιος μου! Μην ενοχλείστε Dherissa!-Decia la aguda voz.
El giró el rostro hacía la puerta.

-Ησυχία Μαμά! Είναι φίλος μου και δεν γνωρίζει τίποτα ...-Respondió.

Me quedé contemplando, a mí MEJOR amigo, hablando el idioma GUACHUGÜEI este, que por cierto yo no sabía que hablaba. Al no obtener respuesta, me volvió a mirar. Al ver la impresión en mi rostro, se rió y me dijo:

-Es griego, ya sabes... -Dijo él.

-Manu. Donde estamos? Porque narices hablas griego derrepente?-Dije yo.

-Bueno, vale, te lo cuento, pero te vas a aburrir.- Me avisó.

Y entonces comenzó con la historia, me explicí que él, era adoptado y que la mujer de antes era su madre. Tambien me dijo que ocurria y quien era el hombre del otro día.
La historia duró mucho. Os la contaría ahora, pero ya os enterareis mas tarde.
Estuve tan metida en la historiaque no me di cuenta de que no solo estabamos dos en la habitacion. Cuando miré la entrada, se me heló la sangre. Había algo... alguien.. ni puñetera idea, pero el caso es que nos oía. Los ojos se me abrieron de par en par y se me escapó un grito aogado. Manu se giró para ver que me sucedía y cuando lo encontró, pude ver un avismo de repulsa en sus ojos. Fuera lo que fuera lo que ahí había no le hacía gracia.

-Te importa? Estoy con una AMIGA-Dijo Manu alzando la voz mas de lo normal en él.

-Que yo sepa no es solo tú, amiga. Te recuerdo que yo tambien la conozco.-Dijo una voz que parecía rasgar el aire con su filo cortante. No había diversion en ella, ni sarcasmo, simplemente odio. Y aún así , la reconocí.

-Lo qué tú digas fucking δαίμονας.-Dijo Manu girandose.
Entonces la otra persona se movió. Y con una agilidad enorme, agarró a Manu y lo espachurró contra la pared. Este emitió una gruñido y intentó escaparse, pero Alberto le agarraba demasiado fuerte.
En ese instante entró en la habitación una chica, alta, de pelo rubio y ojos grises. Cruzó la habitacion con elegancia y les dijo a los dos jovenes:
-Σταμάτα guys! Είστε περισσότερα παιδιά ...

-Atenea...-Susurró Alberto mirandola de reojo.

-Callate! Y sueltalo o te rajo el cuello!-Dijo con mala leche.

Alberto obedeció y solto al otro joven a regañadientes.

-Vamos Alect.-Dijo la joven con dulzura, tendiendo la mano a Manu.
Cuando este se la cogió me entraron retortijones, nose por que. Y me fijé, estaba de pié, descalza y el suelo estaba helado.
Antes de salir de la abitación Manu me despidió con la mano y se fué. Me tambaleé y estube a punto de caer al suelo, pero alguien me agarró. Unos brazos fuertes cogieron mi cintura y me depositaron en la cama.
Cuando me giré, me encontré con unos ojos preciosos que me observaban y me saludó con un <
Hola> que carecía de sentimientos.
-Hola-Dije yo.



Continuaraa............

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